martes, 3 de abril de 2012

Como si el ruido pudiera molestar

Fue como si el viento hubiera comenzado a traer las penas. Y de repente todos los animales se enteraron de la noticia. Abrieron muy grandes los ojos y la boca, y se quedaron con la boca abierta, sin saber qué decir.

Es que no había nada que decir.

Las nubes que trajo el viento taparon el sol. Y el viento se quedó quieto, dejó de ser viento y fue un murmullo entre las hojas, dejó de ser murmullo y apenas fue una palabra que corrió de boca en boca hasta que se perdió en la distancia.
Ahora todos lo sabían: el viejo tatú estaba a punto de morir.

Por eso los animales lo rodeaban, cuidándolo, pero sin saber qué hacer.
-Es que no hay nada que hacer -dijo el tatú con una voz que apenas se oía-. Además, me parece que ya era hora.

Muchos hijos y muchísimos nietos tatucitos miraban con una tristeza larga en los ojos.
-¡Pero, don tatú, no puede ser! -dijo el piojo- si hasta ayer nomás nos contaba todas las cosas que le hizo al tigre.
-¿Se acuerda de las veces que lo embromó al zorro?
-¿Y de las aventuras que tuvo con don sapo?
-¡Y cómo se reía con las mentiras del sapo!

Varios quirquinchos, corzuelas y monos muy chicos, que no habían oído hablar de la muerte, miraban sin entender.
-¡Eh, don sapo! -dijo en voz baja un monito-. ¿Qué le pasa a don tatú? ¿Por qué dice mi papá que se va a morir?
-Vamos, chicos -dijo el sapo-, vamos hasta el río, yo les voy a contar.

Y un montón de quirquinchos, corzuelas y monitos lo siguieron hasta la orilla del río, para que el sapo les dijera qué era eso de la muerte.
Y les contó que todos los animales viven y mueren. Que eso pasaba siempre, y que la muerte, cuando llega a su debido tiempo, no era una cosa mala.

-Pero don sapo -preguntó una corzuela-, ¿entonces no vamos a jugar más con don tatú?
-No. No vamos a jugar más.
-¿Y él no está triste?
-Para nada. ¿Y saben por qué?
-No, don sapo, no sabemos...
-No está triste porque jugó mucho, porque jugó todos los juegos. Por eso se va contento.
-¡Claro! -dijo el piojo- ¡Cómo jugaba!

-¡Pero tampoco va a pelear más con el tigre!
-No. Pero ya peleó todo lo que podía. Nunca lo dejó descansar tranquilo al tigre. También por eso se va contento.
-¡Cierto! -dijo el piojo- ¡Cómo peleaba!

-Y además, siempre anduvo enamorado. También es importante querer mucho.
-¡El sí que se divertía con sus cuentos, don sapo! -dijo la iguana.
-¡Cómo para que no! Si más de una historia la inventamos juntos, y por eso se va contento, porque le gustaba divertirse y se divirtió mucho.
-¡Cierto! -dijo el piojo-. ¡Cómo se divertía!
-Pero nosotros vamos a quedar tristes, don sapo.
-Un poquito sí pero... -la voz le quedó en la garganta y los ojos se le mojaron al sapo-. Bueno, mejor vamos a saludarlo por última vez.

-¿Qué está pasando que hay tanto silencio? -preguntó el tatú con esa voz que apenas se oía-. Creo que ya se me acabó la cuerda. ¿Me ayudan a meterme en la cueva?

Al piojo, que estaba en la cabeza del ñandú, se le cayó una lágrima, pero era tan chiquita que nadie se dio cuenta.
El tatú miró para todos lados, después bajó la cabeza, cerró los ojos, y murió.

Muchos ojos se mojaron, muchos dientes se apretaron, por muchos cuerpos pasó un escalofrío.
Todos sintieron que los oprimía una piedra muy grande.
Nadie dijo nada.

Sin hacer ruido, como si el ruido pudiera molestar, los animales se fueron alejando.
El viento sopló y sopló, y comenzó a llevarse las penas. Sopló y sopló, y las nubes se abrieron para que el sol se pusiera a pintar las flores. el viento hizo ruido con las hojas de los árboles y silbó entre los pastos secos.

-¿Se acuerdan -dijo el sapo-, de cuando hizo el trato con el zorro para sembrar maíz?

    (Extraído del libro  de Gustavo Roldán "Como si el ruido pudiera molestar", Bs. As, Libros del Quirquincho, 1991)


ROLDAN. “Las obras tienen que ser para todos, no tiene que haber dos literaturas", decía.

Foto: Clarín.com


Falleció Gustavo Roldán. Uno de los escritores favoritos de mis hijas. Y mío también. Aprendimos a querer sus entrañables personajes del monte chaqueño : al coatí, a la cotorrita verde, al zorro y sus astucias, a la pulga con sus exageraciones, al piojo eternamente parado en la cabeza del ñandú, al monito, al yacaré, al bicho colorado, y al sapo mentiroso tejedor de historias. También, por qué no, nos encariñamos un poquito con la vizcacha y la lechuza, archienemigas del sapo, igual que el tigre y el jaguar.  Hizo aparecer en el monte animales inesperados, como los dragones y los elefantes. Y gracias a sus cuentos, muchas veces terminamos hablando de un montón de temas: las injusticias, las mentiras, los militares, las elecciones, la muerte, la poesía...
Mi hija me preguntó: ¿ya no va haber más cuentos de él?. Le respondí que no, pero que afortunadamente, nos quedan todavía unos cuantos por leer.
Adiós, Gustavo Roldán. Y gracias por la magia.

jueves, 9 de febrero de 2012

Prejuicios

Hace varios años,cuando todavía estaba en en el colegio secundario, decidí que iba a leer "algo" de Borges. Naturalmente, había escuchado muchas opiniones sobre su obra, pero hasta ese momento, no había leído ni una sola línea de su vasta producción. Fuí a la biblioteca, elegí, y me llevé a casa el libro Ficciones. Los que lo conocen sabrán que contiene varios cuentos. Empecé a leer el primero, titulado Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, y me dije a mí misma: "Bue...si voy a tener que estar consultando la enciclopedia cada tres renglones, paso de Borges". Y sin siquiera darle una mirada al resto de los cuentos, me enojé y lo devolví. Después le comenté a varias personas que Borges escribía para cierta gente, para la gente que tenía los conocimientos suficientes para entender de qué estaba hablando...(Yo  opinaba eso, y no había terminado de leer UN cuento!!!!!  ). De la misma manera en que resolví que no me gustaban los pulpos, sin haberlos probado jamás, resolví también que no me gustaba Borges. Pasó el tiempo, y no sé cómo, no sé cuando, me encontré leyendo el Poema de los Dones

Nadie rebaje a lágrima o reproche
esta declaración de la maestría
de Dios, que con magnífica ironía
me dio a la vez los libros y la noche.


Borges fue nombrado director de la Biblioteca Nacional estando ciego, a eso refiere el poema. Solamente transcribí aquí la primera estrofa : me parece perfecta.  El impacto que produce no necesita de ningún diccionario, enciclopedia o folleto explicativo. Así, de a poquito, volví a leer "algo" de Borges. Y leí un montón de cuentos. No voy a mentir, más de una vez tuve que recurrir al diccionario para no perderme de nada, pero eso no era condición necesaria para la lectura. Descubrí que no sólo había erudición en sus textos, sino que también tenía sentido del humor, como se puede leer en  Pierre Menard, autor del Quijote. ¿Qué más hay en sus cuentos? Espejos, paradojas, laberintos, ironía, la muerte, la vida, lo cotidiano, lo lejano, Asia, Europa, Buenos Aires....música.Para mí, en Borges, como decía el célebre poeta William Blake,  se puede ver el mundo en un grano de arena, /y el Cielo en una flor silvestre/Abarca el infinito en la palma de tu mano/ y la eternidad en una hora. Lean "algo" de Borges, puede que les guste más o menos, pero no se lo pierdan.

martes, 20 de diciembre de 2011

Emociones

Está muy trillado ya eso de que la literatura provoca emociones. Pero no por ser trillado deja de ser cierto. Yo creo que a más de uno, como a  mí, le ha pasado.Por ejemplo, la sensación de estar en Oriente mientras leía un cuento de "Las Mil y Una Noches",  o sentir un escalofrío al terminar el  relato de W.W. Jacobs  "La pata de mono"( quien haya leído "El almohadón de plumas" o "La gallina degollada"  de Horacio Quiroga sabe de qué hablo) Más allá de que el texto pueda "gustar" o no,  siempre provoca efectos en el lector, porque está bien contado, bien construído, y terminamos creyéndolo, pensando que eso que nos están contando es absolutamente posible. Otros textos provocan emociones distintas, como algunos cuentos breves e irónicos de Augusto Monterroso,particularmente  La oveja negra, o también los graciosos cuentos para chicos que escribe Ema Wolf. Hace años, recuerdo que me exasperaba leyendo  "Hacia adelante" , un cuento de ciencia ficción en el que no había explicaciones para lo que hacían los protagonistas. Eso tiene la buena literatura, la capacidad de provocar emociones en los lectores.
Como ya estamos muy cerquita del 24, quiero compartir con ustedes este relato de Eduardo Galeano, con el que siempre, pero siempre, me emociono:




Nochebuena

Fernando Silva dirige el Hospital de Niños, en Managua.  En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar  el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.
Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo quedaba en orden,  y en eso estaba cuando sintió que unos pasos  lo seguían. Unos pasos de algodón : se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra, lo reconoció. Era un niño que estaba solo.Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizás pedían permiso.
Fernando se acercó al niño y lo rozó con la mano:
-Decile a... -susurró el niño-. Decile a alguien, que yo estoy aquí.

(Fuente: Galeano, Eduardo, El libro de los abrazos, Bs. As, Catálogos, 1989, p. 58)

viernes, 16 de diciembre de 2011

Espíritu navideño

Hacía un montón, pero un montón, que no publicaba. a veces uno se deja llevar por el ritmo del día a día y va postergando cosas....En fin, quiero compartir con quien lea esto el arbolito de navidad que creamos en la biblioteca de la FaCE


Fue un trabajo colectivo: lo armamos con mis compañeras Norma y Rosa, y nos divertimos mucho durante el proceso. La estrella la armó la hija de Rosa con una radiografía y un molinete:




Y un árbol de Navidad está incompleto sin un Papá Noel. El nuestro tiene cuerpo de desodorante a bolilla y barbas de envase de yogur:




Las guirnaldas son los anillos de los cuellos de las botellas. Para hacer las estrellas con cd´s nos inspiramos en esta web






Tendríamos que poner en hora el reloj de la casita jajajaa! Elegimos botellas verdes y tapas rojas para  que sea "bien navideño". En esta página vimos que se podían hacer estrellas con los fondos de las botellas y comenzamos a experimentar:


María  nos ayudó a decorarlas agregándoles brillos. A mí me gustaron tanto que después hicimos en casa con mis hijas y mis sobrinos, para decorar el patio. También, según la forma de la botella, podemos obtener flores...


y otros modelitos de estrellas:





Después, ya la imaginación  voló y experimentamos con cucharas, vasos, tapitas....



La idea de este arbolito de bajo presupuesto es promocionar oficialmente (porque ya hemos empezado) la recolección de materiales plásticos en la FaCE, para reciclarlos y poder tener bancos y  

otros productos de madera plástica  en nuestro parque, pero, fundamentalmente, para crear un poquito más de conciencia ecológica. No trabajamos solas: la secretaría de Bienestar, CUPAM y la Municipalidad están en la misma sintonía. Así que, ya saben: si viven en Cipolletti, no tiren sus envases plásticos. Tráiganlos a la Facultad!!!!

jueves, 4 de agosto de 2011

De haikus y tendales



El día 23 de Septiembre se celebra el día de las Bibliotecas Populares, conmemorando el nacimiento de Mariano Moreno, quien fundó la Biblioteca Pública en 1810. Es habitual que en las bibliotecas de las distintas ciudades y pueblos se prepare ese día algo especial. En el año 2001 yo estaba trabajando  en la Biblioteca Popular "Bernardino Rivadavia", y nos reunimos con la gente de todas las bibliotecas populares de Cipolletti para hacer algo juntos. Así que organizamos en el Paseo de la Familia  un tendal literario, donde  colgando de cordeles, se podía leer poesía y prosa de escritores destacados. También hubo exposición de dibujos hechos por chicos en talleres  de las distintas bibliotecas, y espectáculos de folklore y salsa:

Pasamos una tarde muy linda, porque además el clima nos acompañó. Desde la Biblioteca Rivadavia, la propuesta era darle difusión a los haikus, una forma de poesía japonesa cuyo origen se remonta al siglo XVI. Se distingue por tener 17 sílabas, dispuestas en el siguiente orden: 5 sílabas en el primer verso, 7 sílabas en el segundo  y 5 sílabas en el tercer verso. Mario Benedetti dice que esta rígida combinación 5-7-5 produce un efecto poético más impactante (Benedetti, Rincón de haikus. Bs. As. : Seix Barral, 1999). Algunos ejemplos:


Este camino
ya nadie lo recorre
salvo el crepúsculo.

Matsuo Bashoo




Pájaro muerto
¡Qué agonía de plumas
en el silencio!

Juan José Domenchina



El rojo acento
de tus labios me llama
donde me quemo

José María González de Mendoza



Trozos de barro,
por la senda en penumbras
saltan los sapos

Juan José Tablada





Les dejo este haiku de Benedetti que a mí me gusta mucho:



Me gustaría

mirar todo de lejos

pero contigo




Pienso que las bibliotecas  pueden hacer mucho para difundir la literatura en sus distintas formas,  y más si se trabaja en conjunto. A veces cuesta empezar, pero el esfuerzo vale la pena.

domingo, 31 de julio de 2011

La música de las palabras

Jaime Barylko escribió que la lectura placentera es la que atrapa y la que enriquece, porque te envía hacia lo diferente, te arranca de lo rutinario, sea por el tema, por el contenido, o sea por la  belleza de la expresión que puede tratar un tema trivial, sencillo, cotidiano, pero te ilumina en la perspectva de decirlo de una manera única y exclusiva (Leer es un placer. Bs. As., Santillana, 2002, p. 48). Creo yo, que así como una fotografía te puede mostrar las cosas desde un ángulo diferente, pleno de belleza, así  también un buen escritor es capaz de crear belleza con las palabras.




Uno de los libros preferidos de mis hijas se llama "El anillo encantado",  escrito por María Teresa Andruetto:


Tapa del libro. Ed Sudamericana
 Es un libro que tiene varios cuentos,  todos hermosos.Yo estaba muy sorprendida porque mi hija menor, que en ese momento tenía tres años, pedía que le contara esos cuentos una y otra vez. Un día, conversando con una profesora de Literatura, ella me dijo que aunque mi hija no entendiera de qué hablaban los cuentos, lo que le gustaba era la música de las palabras. Y sí, creo que esa es la respuesta. Acá les transcribo un pedacito del cuento De luz y de sombra:

Había una vez una ciudad.
Una ciudad antigua y luminosa, poblada de torres y campanarios.

En aquella ciudad antigua y luminosa, poblada de torres y campanarios, había una plaza.
Una plaza verde salpicada de heliotropos y jazmines.

En la plaza verde salpicada de heliotropos y jazmines de aquella ciudad antigua poblada de torres y campanarios, había un banco traspasado de sol.

Al banco traspasado de sol de la plaza verde de aquella ciudad antigua llegaban de tarde los pájaros.

Los pájaros que llegaban de tarde al banco traspasado de sol de la plaza verde de la ciudad antigua, devoraban miguitas de luz.

La hora en que los pájaros devoraban miguitas de luz era la hora en que entraban a la plaza de la ciudad antigua los enamorados.

Entre los enamorados que entraban a la plaza de la ciudad antigua a la hora en que los pájaros devoraban miguitas, estaba un hombre solo al que herían por partes iguales la luz y la sombra.

Para seguir leyendo, los invito a que nos visiten en la Biblioteca de la FaCE,  tenemos dos ejemplares de este singular libro.

domingo, 24 de julio de 2011

Para comenzar

Les voy a contar, en principio, que soy bibliotecaria, que trabajo en la biblioteca de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNCo, y que este blog nace como propuesta de trabajo práctico de la carrera Licenciatura en Bibliotecología y Documentación de la Universidad Nacional de Mar del Plata. La intención es aportar un granito de arena en la promoción y difusión de la lectura (de las lecturas, hay tantas lecturas como lectores...). En fin, ¿y que tiene que ver en todo esto un gato anaranjado? Bueno, cuando yo era chica iba a la biblioteca de mi pueblo asiduamente; en una de esas visitas me topé con un libro llamado "El misterio del gato anaranjado", que prometía ser  "una intrigante historia para niños de 8 a 80 años".  Así que se fue conmigo a casa. En general, los libros que había leído antes estaban escritos por un autor. Este no, éste estaba escrito por diez autores de diez países europeos distintos : El primero, de Rumania, narraba el capítulo 1, y así sucesivamente. Al final del libro, decía "Fin" en diez idiomas. Las ilustraciones estaban hechas por el mismo dibujante a lo largo de todo el libro: dibujos a pluma, en blanco y negro. Tapas duras, lomo en tela, olor a papel grueso, olor a imprenta.Fascinante....Pero más fascinante es la historia, que no les voy a contar porque quizás alguno de ustedes algún día se encuentre con este maravilloso libro y no quiero arruinarles la sorpresa.